martes, 3 de junio de 2008

Sobre la Facultad de Medicina


Cada año, en la ciudad y provincia de Burgos, concluyen sus estudios centenares de jóvenes de bachillerato de la opción bio-sanitaria, cuya vocación en la gran mayoría de los casos pasa por acceder a Facultades de Medicina, Veterinaria, Farmacia, Odontología o a Escuelas de Enfermería, Fisioterapia y similares. Se encuentran con un problema inicial, salvo en Enfermería, y es el hecho de tener que buscar un centro fuera de su ciudad y provincia y eso que Burgos cuenta con Universidad propia. El segundo problema viene referido a que, por el fuerte tirón de estos estudios, la nota media, obtenida en los dos cursos de bachillerato y en los exámenes de selectividad, no les permite la matrícula en estas carreras: en la mayoría de los casos para contar con alguna posibilidad hay que tener más de 8 puntos. La consecuencia de todo ello es fácilmente previsible: imposibilidad de estudiar la carrera con la que se ha soñado y para la que, alumnos realmente brillantes, se han esforzado durante años. Pero este problema tiene más facetas; la primera, que a la fuerte demanda del alumnado se corresponde la imposibilidad, por parte del servicio de Salud Autonómico, para cubrir puestos de trabajo en el sector sanitario; la segunda, que la Universidad de Burgos tiene muchas menos titulaciones que las otras cuatro públicas existentes en la denominada Comunidad de Castilla y León; y la tercera, que, según han afirmado las autoridades birregionales, nuestro Hospital va a tener rango universitario. En respuesta a esta grave situación, se han oído voces en las últimas semanas reclamando una Facultad de Medicina, de la cual por cierto hay antecedentes históricos. Sin embargo, la respuesta del presidente de esta Comunidad Autónoma, por cierto un señor de Burgos, y su Consejero del ramo, no ha podido ser más decepcionante:“pero...venga, ¡qué cosas pedís!. A partir de esta negativa, se han acallado todas las voces y lo que hace unos días parecía una petición legítima, ahora parece que da miedo plantearla. Me pregunto si nuestros políticos locales y birregionales están para resolver los problemas de los ciudadanos o para colgarse, con gran regocijo, medallas los unos a los otros.


José A. Amo