martes, 14 de octubre de 2008

Marcar a sangre y fuego

Este es el título del artículo que publica el Sr. Losada el pasado día 13 de octubre y que no tiene desperdicio; más o menos, propone señalar, como se hace con el ganado, a todos los ciudadanos que viven en esta Comunidad Autónoma, con la marca de castellano y leonés. Me imagino la escena: todos en fila y el Sr. Herrera o el Sr. Villanueva, o algún funcionario en su nombre, aplicando en la piel, de cada uno de los desafortunados habitantes de las nueve provincias, una placa al rojo vivo. El artículo produce sonrojo por lo ridículo del asunto y por el grado de servilismo y/o papanatismo del autor. Nadie puede imaginar publicado este escrito en cualquier otra Comunidad Autónoma: en Cataluña, en Aragón, en Andalucía o en Canarias esto no hubiera sido posible; ¿por qué?, pues porque las demás comunidades fueron diseñadas a medida de las regiones históricas y en ellas no hay ningún problema de identidad. Aquí, para nuestra desgracia, aunque nada es irreversible, eso no sucedió así y la identificación de los habitantes de las nueve provincias con esta Comunidad Autónoma anda por los suelos. Muy pocos, tras veinticinco años, se identifican con Castilla y León; al contrario, nos definimos como españoles, burgaleses, castellanos o varias cosas a la vez, pero no como castellano-leoneses. Como dijo Anselmo Carretero, nuestra Comunidad Autónoma ni es Castilla ni es León ni tampoco es Castilla más León. Esto es un auténtico problema para nuestros gobernantes autonómicos que se ven así impedidos de utilizar el resorte emocional que supone la identificación del ciudadano con el ámbito político de decisión. La manipulación de la historia de Burgos y Castilla La Vieja, el falseamiento de la realidad, la actuación de comisarios políticos, la propaganda de los medios y el adoctrinamiento en los centros educativos, de poco han servido frente a la tradición, la historia y el apego a la tierra; así que, para resolver la cuestión, un iluminado propone marcarnos como reses.

José A. Amo

Respuesta al artículo del mismo nombre del señor Losada en Diario de Burgos el pasado 13 de octubre