martes, 12 de febrero de 2008

Otra voz más

Carta al director, publicada en el Diario de Burgos del 12 de febrero de 2008.

"El vampirismo de Valladolid
En la entrevista realizada a D. Miguel A. López Santaolalla, publicada por su periódico el día 9 de febrero, se hacen unas afirmaciones que deberían hacer despertar la adormecida conciencia de los ciudadanos burgaleses. Desde el asunto de la capitalidad, los fondos de la Biblioteca pública, el tema de las infraestructuras, el retraso intencionado en la creación del parque tecnológico y de suelo industrial, las presiones para la fusión de las cajas de ahorro y ahora la revelación de presiones políticas para que empresas e inversiones, en un principio previstas para Burgos, se desvíen a Valladolid; no sé que más tendrán que hacer los políticos de los dos grandes partidos mayoritarios para que los ciudadanos de Burgos salgan del letargo y les den la espalda a ellos y a las concepciones territoriales que representan y defienden.

Los orígenes artificiales, y en ausencia de cualquier pronunciamiento popular, de esta Comunidad Autónoma explican esta situación: se creó uniendo lo que eran dos regiones históricas, León y Castilla La Vieja, pero previamente desmantelaron esta última excluyendo a las provincias de Logroño y Santander y a continuación obligaron por medio de una ley orgánica a la integración de la provincia de Segovia. El resultado está a la vista: la perfecta centralidad de la ciudad de Valladolid, una macro-región que supera en extensión a muchos estados de la Unión Europea, sin raíces históricas, ausencia casi total de conciencia regional y fracaso en la consolidación de señas de identidad propias. Si a ello se une un centralismo asfixiante, una administración autonómica torpe e ineficaz y el vampirismo de Valladolid, no es de extrañar que sólo un 2% de la población de estas provincias se considere castellano-leonés."

1 comentario:

Colectivo Tiburcio Fernández Álvarez dijo...

Enhorabuena por esta valiente carta, es hora de que todo España se dé cuenta de la barbaridad que se cometió con dos regiones históricas.

Los leoneses tenemos nuestra propia cultura e identidad y los castellanos tienen la suya.

No puede cambiarse a los pueblos a golpe de Fundaciones millonarias y no pueden inventarse identidades.

¡¡¡Los errores no prescriben!!! y por más que se empeñen, y mal que les pese a los pucelanos, la actual comunidad autónoma se dividirá, más pronto que tarde, en lo que siempre debió ser: la Comunidad Autónoma Leonesa y la Comunidad Autónoma Castellana, que posteriormente las actuales comunidades de Cantabria y La Rioja vuelvan a formar parte de Castilla la Vieja es algo que solo compete a los castellanos.