lunes, 28 de enero de 2008

Following the British way

Nuclenor, compañía propietaria de la central nuclear de Santa María de Garoña, está encantada con la preocupación global sobre el cambio climático. Ven, en los nuevos protocolos de actuación sobre las emisiones de CO2, un filón argumental para justificar una supuesta nueva moratoria con la que poder llegar a celebrar todos juntos - directivos, gobierno, trabajadores, alcaldes y barras de uranio - con una gran tarta mutante, el sexagésimo cumpleaños de la central siguiendo el modelo que quiere imponer en las Islas Británicas, Gordon Brown. El premier británico pretende afianzar la energía nuclear en su Reino, prorrogando las centrales ya existentes hasta 2023.
Esperemos que Zapatero no se eche atrás, como últimamente nos tiene acostumbrados, y cierre la central nuclear más vetusta de España en octubre de 2009.