jueves, 24 de enero de 2008

Prólogo


Cientos, si no miles, somos los burgaleses que tenemos la desgracia, o la suerte - en alguna que otra ocasión - de vivir allende nuestra querida tierra.
Lejos de olvidarnos, Burgos se encuentra más presente que nunca en lugares ajenos por medio de pequeños cónsules, ya sean temporales o permanetes, que por razones de trabajo o estudio abandonan la Provincia en busca de oportunidades que se nos niegan en tierras otrora vanguardia europea.
Internet nos da ahora la oportunidad de poder leer, escuchar y ver los acontecimientos que afectan a nuestra recordada Castilla; y es gracias a estas nuevas herramientas, a conversaciones con paisanos y a las esporádicas visitas que hacemos, que podemos hacernos una idea de los derroteros por los que discurre Castilla, y Burgos por extensión.
Aprovechando las nuevas fórmulas que el desarrollo nos ofrece, queremos analizar Burgos desde los ojos de un anónimo burgalés ausente. Ausencia que no es tanto, cuando sólo es una mera cuestión quilométrica.